
256.000 personas (3, según un jubilado de Tortosa) se dieron cita para asistir a la misa oficiada por Monseñor Míguel en el Parque de la Pegaso, como despedida de esa entrañable mascota que acompañó a la familia Muñón-Callejuela desde tiempos inmemoriables.
En efecto, nadie recuerda en que generación de las mencionadas familias hizo su aparición el jodío bicho, porque hasta los más ancianos del lugar cuentan anécdotas de como perdieron una o varias extremidades dándole de comer algún porcino.
Descartado el Valle de los Caídos por motivos no aclarados, la familia M-C optó por un entierro de lo más ostentoso en el Parque/Camposanto de la Pegaso. "Que no le falte de ná" balbuceaba una emocionada Lali, mientras cavaba una zanja del tamaño de Benidorm, asistida constantemente por un Monseñor Míguel quién, cerveza en mano, apenas podía contener las lágrimas.
Después del discurso de 14 horas de Monseñor, la familia M-C se retiró a su residencia sin hacer declaraciones. Únicamente Jana, la joven heredera del imperio Muñón, se dirigió a los periodistas para hacer un breve pero emotivo comentario: "Mi papá lleva tanga". Ahí queda eso...